Diario Floral

Para todos aquellos que no estén familiarizados con este tipo de terapia, comentaré que los remedios florales surgieron a raíz de las investigaciones del británico Dr. Edward Bach en el primer tercio del siglo XX, en que usando métodos homeopáticos desarrolló un sistema de sanación basado en la preparación de remedios basados en la maceración con agua de determinadas flores. Alcanzó a definir 38 remedios florales antes de su muerte, y algunos autores afirman que Bach no había dado su obra por concluída todavía cuando terminó su vida.

La consagración de este método fue tal que posteriormente surgieron otros conjuntos de remedios florales, minerales y animales inspirados en este sistema, algunos de los cuales gozan de gran popularidad y credibilidad com son los “Australian Bush Flower remedies”.

Sin embargo, las “Flores de Bach”, como se conoce coloquialmente a esta terapéutica, siempre serán las pioneras y más establecidas de todas las de este tipo.

Este sistema se basa en las observaciones del Dr. Bach en cuanto a las cualidades anímicas de cada flor, y su capacidad para aportar esta cualidad a un individuo carente de ella. Por ejemplo, “Impatients” (Impatients glandulifera) está asociada a la paciencia y la dulzura, por lo que aquellos que por naturaleza o por circunstancias se sienten incapaces de tolerar un ritmo más lento que el suyo en los de su alrededor, se verán beneficiados por el remedio “Impatients” que aportará calma y paciencia de una manera sutil. Y así con los otros 37 remedios.

El Dr. Bach descubrió estas cualidades de las flores experimentando en él mismo, en un retiro voluntario y muy precario al que se sometió en Gales, la tierra de sus padres, al final de su vida. Digamos que vivió en sus carnes cada una de las flores. Y siguiendo su ejemplo, pero sin ánimo de equipararme al maestro, sino porque soy de naturaleza extremadamente curiosa, y porque mi vinculación con las terapias naturales es, además de profesional, totalmente personal, me dispongo a sumergirme en estos 38 remedios florales, de un modo parecido al que nuestro mentor lo hizo: tomando una a una las flores, y observando los cambios.

A pesar de que una semana no es tiempo suficiente para algunas flores ejercer su efecto, y que los remedios florales se suelen tomar en grupo, no individualmente, considero que a modo experimental es una práctica válida.

Así que a lo largo de las próximas 38 semanas, desfilarán por mi ser cada una de las flores, cuyos efectos quedarán plasmados en esta página.

Próxima semana: Agrimony (Agrimonia eupatoria)

4 comments

  1. Felicidades guapa por tu idea.Ya nos contarás cómo va el experimento. Te confieso que cuando estaba haciendo el curso de flores, pasé por una experiencia similar pues te vas sumergiendo en la vibración de cada flor, conforme la vas conociendo. A veces he tenido la tentación de hacer algo sí pero no lo he hecho nunca.A ver que tal.Volviendo a Agrimony, es una flor para los valientes. Tomarla es enfrentarte al espejo, que te obliga a “ver” todo eso que no nos gusta de nosotros y que nos empeñamos en no ver.Nos enseña a aceptar las cosas que no nos gustan, no como un castigo sinó como una oportunidd de crecimiento. Yo misma soy Agrimony en una buena medida y la he tomado mucho. Cuando aprendemos a aceptarnos cómo somos y después somos capaces de perdonarnos a nosotros mismos en esas actitudes que no nos gustan, entonces Agrimony nos da la paz, el reconocimiento del amor en todas las cosas que nos rodean, empezando por nosotros mismos.Es el ansiolítico que nos dejó el Dr. Bach en su maravilloso legado, pero hay que ser valientes y esforzarse en hacer el trabajo de reconocimiento y perdón que la flor nos exige.Me encanta tu trabajo.Anímo y Felicidades de nuevo.Anna Mª Antoni de la Varga

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  2. Hola Ana!Desde luego, me gusta lo que dices acerca de perdonarnos. Otra cosa que he aprendido con Agrimony, que pensaba que ya sabía, pero no, es a permitirme estar triste, darme permiso. Vivimos en un mundo en el que la felicidad y la alegría es lo único aceptable, pero no podemos ignorar la amalgama de emociones que pasan por nosotros los humanos (y otros seres). Supongo que estar triste no es de vencedores, pero es lo que hay, y mejor darse cuenta. Gracias por el comentario!

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  3. Hola de nuevo,Es cierto lo que dices de que debemos permitirnos estar tristes cuando las circunstancias así lo son.Este es el primer paso el de tomar conciencia de la situación. Estar tristes nos permite desahogarnos, llorar y deshacernos de lo que nos duele, de lo que bloquea a nuestro sistema neuromuscular. Estar tristes no representa ser menos perfectos y ahí en ese sentido es en el que hablo de saber perdonarnos, por nuestras flaquezas. Es justamente en ese punto donde se desbloquea la tensión y lloramos o reímos, pero ya aliviados. Es entonces cuando tiramos la careta, la máscara porque ya no nos es necesario escondernos tras ella.Un abrazo muy grande.Anna Mª Antoni de la Varga

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